En el Día Mundial de la Alimentación, ALINAR pone en valor el papel de las industrias agroalimentarias en la producción de alimentos que cuidan nuestra salud
Cada día, cuando elegimos qué poner en nuestra mesa, tomamos pequeñas decisiones que influyen en nuestra salud y bienestar. Detrás de cada alimento hay mucho más de lo que vemos: conocimiento, innovación, controles de calidad, tecnología y el trabajo de miles de profesionales que hacen posible que los productos lleguen al consumidor.
La alimentación no empieza ni termina en la cocina. También empieza en el campo, continúa en los procesos de transformación y conservación, y se completa con las decisiones de los consumidores. Lo que llega cada día a nuestra mesa condiciona cómo nos enocntramos, cómo prevenimos enfermedades y cómo envejecemos.
Ese año, la FAO ha elegido el lema «Innovar hoy para nutrir mañana». Su mensaje es que las soluciones de futuro, unidas al conocimiento tradicional, deben garantizar alimentos suficientes, diversos, seguros y nutritivos para todas las personas.
Con motivo del Día Mundial de la Alimentación, el 16 de octubre, ALINAR pone el foco en el vínculo entre lo que comemos y nuestra salud, y reivindica el papel esencial de las empresas del sector agroalimentario en un objetivo compartido: facilitar una alimentación de calidad, segura, variada y sostenible.
Lo que comemos, cuenta
La Organización Mundial de la Salud (OMS) es clara: la alimentación tiene una influencia determinante en la salud. Consumir alimentos de calidad, dentro de una dieta variada y acompañada de hábitos de vida saludables, contribuye a prevenir enfermedades (diabetes, cardiopatías, ictus) y a mejorar el bienestar. Las dietas poco saludables son un factor de riesgo importante de enfermedad y discapacidad.
En España, el reto sigue siendo grande. El exceso de peso continúa siendo un problema de salud pública, también entre la población infantil. Según la Agencia Española de Seguridad Alimentaria y Nutrición (AESAN), en 2020 el 55,8 % de los adultos tenía exceso de peso y el 18,7 %, obesidad. Y el último estudio disponible ALADINO 2023 indica que más de un tercio de los escolares de 6 a 9 años tiene exceso de peso.
Mejorar los hábitos alimentarios exige educación nutricional, información clara y acceso a alimentos adecuados. En este contexto, la calidad y la seguridad alimentaria son fundamentales. Detrás de esa confianza de lo que el consumidor tiene en la mesa hay procesos industriales con una responsabilidad que acompaña al producto en todas las etapas.
La industria innovadora responde a nuevas necesidades: lo que producimos, también cuenta
La industria agroalimentaria tiene un papel decisivo en la salud de la población. No solo transforma, si no que elige materias primas, actúa con responsabilidad en los procesos, y trabaja para adaptarse a los nuevos estilos de alimentación sin perder su seguridad.
Estas son algunas de las líneas en las que trabajan hoy las empresas del sector:
- Seguridad alimentaria. Controles, análisis y sistemas de trazabilidad garantizan que cada alimento llega en condiciones óptimas al consumidor.
- Reformulación. Muchas empresas han reducido la sal, el azúcar añadido y las grasas de sus productos. El Plan de colaboración para la mejora de la composición de los alimentos y bebidas, impulsado por las autoridades sanitarias, reunió 180 compromisos de 20 asociaciones sectoriales que representan a casi 400 empresas. La OMS lo ha destacado como ejemplo europeo de colaboración público-privada.
- Innovación para los alimentos. Algunos ejemplos los encontramos en nuestra empresa socia Grupo Alimentario IAN, con proyectos como CIRCFOOD, AgroFluid, PlentyFood y SeniorFood. que trabajan para aprovechar mejor los alimentos en toda la cadena.
- Información clara. Un etiquetado comprensible ayuda a los consumidores a tomar decisiones informadas.
- Más variedad y adaptación. El desarrollo de productos para necesidades alimentarias específicas y la mejora de la información al consumidor amplían las posibilidades de elección.
El Valle del Ebro: una despensa con futuro
Navarra, La Rioja y Aragón son tierra de verdura, uno de los alimentos con más respaldo científico en la prevención de enfermedades cardiovasculares.
Nuestras empresas socias transforman a diario productos que son la base de ese modelo. La diversidad de sus materias primas, la experiencia de sus profesionales y la capacidad transformadora de sus empresas conforman un tejido industrial estratégico para el territorio. Los alimentos frescos, congelados o conservados pueden contribuir a diversificar la dieta y facilitar la incorporación de una buena alimentación a la vida cotidiana.
Además, las denominaciones de origen e indicaciones geográficas de muchos de nuestros socios y socias contribuyen a reconocer la calidad, la singularidad y la identidad de los productos.
El Día Mundial de la Alimentación invita a mirar más allá de lo que ponemos en el plato y a reconocer a todas las personas que hacen posible que los alimentos lleguen hasta nosotros en las mejoras condiciones. También nos recuerda que el futuro de la alimentación requiere innovación, cooperación, investigación, educación y capacidad para adaptarse a nuevos desafíos.