La refrigeración, un aliado imprescindible en la industria agroalimentaria

Cada 26 de junio se celebra el Día Mundial de la Refrigeración, una efeméride que reconoce el papel fundamental que juega el frío industrial en la industria, alimentación y en la calidad de vida de las personas.
Para la industria agroalimentaria, esta fecha no es solo una conmemoración: es un recordatorio de que la cadena de frío es esencial para garantizar la seguridad alimentaria, conservar la calidad de los productos y reducir el desperdicio alimentario.
EL FRÍO EN CIFRAS
- La refrigeración mantiene los alimentos generalmente entre 0 °C y 5 °C. No elimina los microorganismos, sino que ralentiza su multiplicación, por lo que debe complementarse con buenas prácticas de higiene y manipulación.
- La cadena de frío debe mantenerse sin interrupciones. La mayoría de bacterias patógenas se multiplican rápidamente entre 5 °C y 60 °C (zona de peligro).
- El sector de la cadena de frío alimentaria representa aproximadamente el 40% del consumo energético de la industria agroalimentaria en Europa.
- En España, más del 90% de los alimentos perecederos —frutas, verduras, lácteos, carne, pescado, platos preparados— dependen de al menos una etapa de refrigeración o congelación en su proceso de producción y distribución.
- La temperatura de conservación correcta puede multiplicar por 4 o por 5 la vida útil de un producto fresco, reduciendo drásticamente el desperdicio alimentario.
- Los sistemas de refrigeración consumen en torno al 17% de la electricidad mundial destinada al sector alimentario, lo que convierte la eficiencia energética del frío en un factor clave de competitividad para cualquier empresa del sector.
LOS RANGOS DE TEMPERATURA
La cadena de frío no es una sola temperatura. Dependiendo del producto, del proceso y del tramo tiene los requisitos diferentes. Estos son los rangos más habituales en la industria agroalimentaria:

SOSTENIBILIDAD Y REFRIGERACIÓN
La industria agroalimentaria está en plena transición hacia sistemas de refrigeración más eficientes y más sostenibles. La innovación alimentaria y de procesos permite sistemas más eficientes energéticamente, monitorización continua y reducción del desperdicio alimentario.

Eficiencia energética: La mejora de los sistemas de aislamiento, la recuperación de calor, el uso de variadores de frecuencia en compresores y la gestión inteligente de la temperatura son medidas que muchas plantas del sector ya están adoptando, con ahorros que pueden superar el 20-30% del consumo eléctrico destinado al frío.
Digitalización de la cadena de frío: El control remoto de temperaturas, los sensores IoT y los sistemas de trazabilidad en tiempo real permiten detectar desviaciones en segundos y garantizar el cumplimiento normativo de forma automatizada.
En ALINAR representamos a empresas que, cada día, garantizan que los alimentos que producen llegan en perfectas condiciones a millones de consumidores en sectores como las conservas vegetales, los congelados y ultracongelados, los lácteos y los platos preparados como principales demandantes.