Sonia Muro, Responsable de Sostenibilidad Medioambiental, nos cuenta los detalles del proyecto BIOREVEAL

En esta entrevista hablamos del proyecto BIOREVEAL, desarrollado en Florette Ibérica – empresa socia de ALINAR – y empresa líder en producción y comercialización de vegetales frescos y listos para consumir.
BIOREVEAL aprovecha algunas partes vegetales – las que nosotros desechariamos en casa – para obtener compuestos bioactivos y emplear sus propiedades funcionales.
Es un trabajo que realiza Florette junto con CNTA (Centro Nacional de Tecnología y Seguridad Alimentaria) y UNAV (Universidad de Navarra), tres agentes del SINAI, en el que se pone en valor la innovación y la sostenibilidad, en el marco del desperdicio alimentario: claves para avanzar e el sector agroalimentario.
Puedes escuchar la entrevista completa aquí:
Transcripción del audio
Buenos días, estamos aquí en la sede de ALINAR, la Asociación de Industrias Agroalimentarias de Navarra, Aragón y La Rioja. Hoy vamos a hablar de nuestro socio, Florette. La empresa, líder en el mercado en producción y comercialización de vegetales frescos y listos para consumir, ubicada en Milagro (Navarra).
Y del proyecto en el que Florette ahora mismo trabaja, uno de muchos, bajo el nombre de BIOREVEAL.
¿Pero qué es BIOREVEAL? Para contárnoslo, tenemos a Sonia Muro, Responsable de Sostenibilidad Medioambiental en Florette. Buenos días, Sonia. Y gracias por estar con nosotros.
Para quien no conozca el proyecto, ¿cómo explicaríais BIOREVEAL en pocas palabras?
El proyecto BIOREVEAL se presentó a la convocatoria del Gobierno de Navarra de 2024 para agentes del SINAI y su objetivo es la revalorización de subproductos vegetales para ser transformados en productos alimentarios que tengan un beneficio para la salud intestinal de las personas. Participamos 3 agentes del SINAI como somos CNTA, UNAV y Florette.
Es un proyecto que da una segunda vida a partes de los vegetales, similares a las que desechamos en casa al prepararlos, pero en el caso de Florette, seleccionadas y tratadas bajo estrictos estándares de calidad y seguridad alimentaria. En este sentido, ¿qué partes se transforman en estos ingredientes? ¿Y qué descartes se utilizan para convertirse en esos mismos ingredientes?
Como bien has dicho, a esas partes de los vegetales que desechamos ahora mismo les damos una segunda vida destinándolos a alimentación animal. Estamos hablando de zonas de los vegetales que no se pueden consumir pues porque no son comestibles (tienen textura muy dura por ejemplo o porque tienen algún tipo de defecto en alguna zona), pueden ser hojas exteriores de lechugas, tallos de brócoli, pieles de zanahoria, es el típico residuo que nosotros mismos desechamos en casa cuando cocinamos.
Estamos hablando de convertir subproductos vegetales en nuevos ingredientes que permitan elaborar, en este caso, nuevos alimentos saludables, en definitiva, ¿por qué decide Florette apostar esta nueva vía?
En Florette, tanto la innovación como la sostenibilidad son dos ejes estratégicos de la compañía. Nosotros consideramos que una empresa que no le dedica recursos a la innovación y que no se preocupa por la sostenibilidad tiene un recorrido muy corto.
Has nombrado dos palabras: innovacion y sostenibilidad, ¿qué aportan esas dos características a la empresa y al sector?
La innovación te permite no quedarte atrás y evolucionar como empresa. Tanto si hablamos de producto como si hablamos de procesos, son imprescindibles para poder seguir teniendo éxito en un mercado tan cambiante.
Y en cuanto a la sostenibilidad, yo te diría que hoy en día ya es imprescindible. Creo que ya no es viable producir sin tener en cuenta tu impacto en el medio ambiente, y desde luego en Florette estamos continuamente implantando acciones para reducirlo. Y este proyecto es un buen ejemplo.
Volvemos ahora al proyecto, lo vamos a bajar a tierra, nunca mejor dicho, ¿qué tipo de productos se consiguen a través de estos subproductos?
Esta pregunta la responderían mejor mis compañeras de la UNAV y de CNTA, pero básicamente lo que se busca es poder aprovechar los compuestos bioactivos que sabemos que tienen los vegetales y sacarles partido a sus propiedades funcionales.
¿Qué es lo más sorprendente que habéis descubierto hasta ahora?
Bueno, pues ha habido algún subproducto vegetal en el que se han localizado más compuestos bioactivos de los que se esperaba inicialmente. Esta es una buena noticia, aunque no significa que estos compuestos sean finalmente aprovechables. Este es el trabajo que ahora tiene que hacer la Universidad.
Hablemos del impacto que este proceso puede tener en el sector de la industria agroalimentaria,¿puede cambiar la forma en la que la industria se relaciona con sus residuos?
Desde luego que sí. Hasta ahora los residuos vegetales se consideraban más un problema que otra cosa. Algo de lo que te tenías que deshacer, y que además te costaba dinero hacerlo. Proyectos como el Bioreveal pueden suponer que estos residuos tengan un valor en si mismo lo que tiene dos grandes ventajas: por un lado, puedes obtener rendimiento de algo que antes era un residuo, y por otro lado ya no tienes la necesidad de destinar recursos para gestionar ese residuo como tal.
Esto desde la industria agroalimentaria, pero vamos a intentar ponernos ahora en las gafas de consumidor, ¿está el mercado preparado para acoger estos nuevos productos?
Yo creo que lo está cada vez más. Aunque aquí los productores tenemos el reto de conseguir que estos productos se entienda bien en el mercado.
¿Cómo explicarías a un consumidor indeciso, o incluso reticente, cómo le intentarias convencer?
Creo que estamos en un momento en el que todos deberíamos reducir los residuos que generamos y buscar vías de aprovechamiento para aquellos que sean imposibles de evitar. Hablo tanto desde el punto de vista industrial, com desde el punto de vista individual del cuidadano. Todos los consumidores deberíamos celebrar que se busquen vías alternativas para conseguir estos aprovechamientos, más todavía cuando estamos hablando de residuos alimentarios. Y creo que cada vez hay más consumidores que están alineados con esta idea.
¿Qué cree Florette que es necesario para que su comercialización sea un éxito?
Bueno, lo primero será conseguir un producto que tenga las propiedades funcionales que buscamos. Esto es en lo que se está trabajando en este momento. Y, una vez lo consigamos, el siguiente paso será, por un lado, que se convierta en un alimento atractivo, y por otro, que el consumidor entienda sus beneficios.
BIOREVEAL tiene como objetivo llegar al mercado de gran escala en dos años, en el 2028, ¿en qué punto del proyecto estáis, y qué queda por delante?
El proyecto comenzó en enero de 2025 y el objetivo es que termine en diciembre de 2027. Esperemos que para entonces hayamos conseguido algún subproducto que se pueda convertir en un alimento funcional interesante. A partir de ahí, quedará todo el proceso de valorar cómo se puede producir a escala industrial, y cómo lo hacemos llegar al mercado. 2028 a mi me parece un plazo bastante optimista, aunque todo dependerá de lo fácil o difícil que sea la producción del producto final que seleccionemos.
Este proyecto significa apostar solo por la sostenibilidad, ¿o es una nueva línea de negocio para Florette?
Para nosotros lo más importante será conseguir que parte de nuestros residuos tengan una valorización mejor que la que le estamos dando ahora. Si además llegamos a un producto final que puede generar rentabilidad, pues mucho mejor, desde luego, pero no es ese nuestro primer objetivo.
Cerramos la entrevista con Sonia Muro, Responsable de Sostenibilidad Medioambiental en Florette, con una idea ¿qué pensáis que significa este proyecto para el futuro de la alimentación?
Creo que toda la industria en general ya está trabajando para el mejor aprovechamiento de sus residuos, pero en el caso de la alimentación es especialmente importante por la carga ética que tiene. Proyectos como el Bioreveal nos permiten aunar fuerzas entre distintas entidades, y llegar a mejores y más rápidos resultados, lo que es beneficioso no solo para los participantes del proyecto sino para la sociedad en general.
Proyectos como BIOREVEAL demuestran una vez más como innovación e industria agroalimentaria van de la mano. Con este trabajo tan disruptivo en el que está inmerso Florette, estrechamente relacionado con el desperdicio alimentario. Significa hacer más con lo que ya tenemos.
Desde la ALINAR, seguiremos de cerca estas iniciativas que posicionan a nuestras empresas como referente en el sector de la industria transformadora.
Mucha gracias Sonia, un placer contar contigo.
ALINAR