Piquillo, brócoli y alcachofa: fondo de armario otoño-invierno

Cada una presenta características propias, pero todas ofrecen posibilidades para una alimentación de calidad y adaptada a diferentes gustos y necesidades.

Con el otoño, la industria agroalimentaria de Navarra, La Rioja y Aragón entra en una de sus épocas de más actividad. El Pimiento del Piquillo de Lodosa está en plena campaña de asado, el brócoli de la Ribera navarra empieza a recolectarse y la alcachofa, el cardo y la borraja se preparan para su temporada.

El  papel de la industria alimentaria se suma a ampliar las opciones de consumo para poner un plato en la mesa: la selección, el acondicionamiento, la conservación y la transformación contribuyen a ofrecer desde las conservas tradicionales hasta las verduras frescas y congeladas.

En ALINAR, Repasamos las características de tres grupos de hortalizas representativos de la producción agroalimentaria de otoño-invierno:

Pimiento del Piquillo de Lodosa

El Pimiento del Piquillo de Lodosa es uno de los productos más reconocidos de la gastronomía navarra.  La campaña está en marcha desde finales del verano, y los asadores de las conserveras están ahora funcionando a pleno rendimiento.

  • Color y forma: presenta un color rojo intenso y una forma pequeña triangular acabada en una punta ligeramente curvada.
  • Elaboración: Su elaboración es muy característica: se asa a fuego directo y se pela sin agua ni productos químicos, para conservar su textura y su sabor a asado.
  • Textura: su carne es fina, compacta y consistente, sin resultar dura.
  • Sabor: destaca por su dulzor y sus notas características de asado.
  • Conservación: su presentación en conserva permite disfrutar de este producto durante todo el año.

La Denominación de Origen Protegida (DOP) Pimiento del Piquillo de Lodosa identifica y protege la conserva elaborada con pimientos de la variedad piquillo cultivados y elaborados en los ocho municipios autorizados: Andosilla, Azagra, Cárcar, Lerín, Lodosa, Mendavia, San Adrián y Sartaguda.

Brócoli de la Ribera de Navarra

El brócoli ocupa un lugar destacado en la producción hortícola de la Ribera de Navarra: Ribaforada, Cortes y Buñuel.

Su presencia en el sector agroalimentario está relacionada tanto con el consumo en fresco como con su transformación industrial, especialmente mediante la congelación.

  • Perfil nutricional: es una hortaliza con un elevado contenido de agua y que aporta fibra, vitamina C, folatos y otros micronutrientes.
  • Diferentes formatos: se comercializa fresco y también congelado, en IV y V gama. Permite reducir el tiempo de preparación y facilita la planificación de las comidas.
  • Versatilidad culinaria: puede prepararse al vapor, cocido, salteado, al horno o como ingrediente de cremas, guarniciones y platos combinados.

La industria de congelados desempeña un papel importante con este alimento. La congelación permite prolongar su disponibilidad y facilita el aprovechamiento del producto fuera de temporada y adaptado a las necesidades de consumo.

Alcachofa de Tudela, cardo y borraja: las verduras que definen la huerta de invierno

La alcachofa, el cardo y la borraja forman parte de la identidad gastronómica de los meses más fríos. Son hortalizas con características muy especiales y presentes en la cocina tradicional.

La Alcachofa de Tudela es una de las verduras más representativas de la Ribera navarra.

  • Color y forma: La variedad Blanca de Tudela se caracteriza por su forma redondeada y por la abertura circular de la parte superior, donde sus brácteas no llegan a cerrarse por completo.
  • Identidad varietal: la Blanca de Tudela es la variedad admitida por la IGP Alcachofa de Tudela.
  • Textura y sabor: ofrece una combinación de jugosidad, textura y un ligero amargor característico.
  • Aplicaciones culinarias: se puede preparar cocida, salteada, frita, a la plancha o acompañada de otros ingredientes, como jamón, almejas o setas.
  • Disponibilidad: se comercializa fresca durante sus temporadas de recolección y también en conserva.

La IGP Alcachofa de Tudela celebra en 2026 su 25 aniversario en plena expansión, con unas 398 hectáreas inscritas en 33 municipios, un 12% más que el año anterior.

El cardo y la borraja completan la huerta de otoño e invierno del Valle del Ebro. Son dos verduras con fuerte arraigo, presentes en la cocina tradicional y cada vez más en conserva. Desde el punto de vista nutricional, ambas aportan agua y fibra, además de otros nutrientes propios de las hortalizas

El cardo es una de las verduras clásicas de la gastronomía navarra, especialmente en los menús de otoño e invierno, que cubre las mesas tradicionales del Navidad. Sus pencas carnosas y su sabor vegetal, cubre muchas mesas navideñas aliñada con frutos secos, jamón y otros ingredientes.

La borraja ocupa también un lugar destacado en la cocina. Sus tallos y hojas pueden aprovecharse en distintas preparaciones, según la parte de la planta y la receta elegida.

La transformación de estos productos sostiene empleo en el medio rural, fija población y da proyección nacional e internacional a la huerta de Navarra, La Rioja y Aragón. Las figuras de calidad diferenciada, como las DOP y las IGP, junto con la innovación en formatos y procesos, son las principales bazas del sector para competir en un mercado cada vez más exigente.

ALINAR NEWS

Únete a nuestra newsletter mensual para recibir toda la actualidad de ALINAR y del sector agroalimentario